Argentina confía en que los presidentes latinoamericanos reunidos en la cumbre del Grupo de Río darán un fuerte respaldo a los esfuerzos del país por dejar atrás su crisis económica, dijeron ayer fuentes oficiales. Pero las 19 naciones que integran el organismo, que comenzó ayer una reunión de dos días en la capital chilena, evalúan la forma de expresar el apoyo sin que parezca una presión al Fondo Monetario Internacional, con quien el gobierno argentino negocia una ayuda financiera de emergencia.
"La preocupación está centrada en los importantes temas que vamos a tratar y el apoyo político que me han expresado y que van a ratificar para la situación argentina", dijo a un canal de televisión chileno el presidente argentino, Fernando de la Rúa. El mandatario se reunió con sus pares de Chile, Ricardo Lagos, Brasil, Fernando Henrique Cardoso, y México, Vicente Fox, para agredecerles el respaldo dado a Argnetina en la crisis económica de Argentina podría desestabilizar a todos los mercados emergentes, a la vez que hicieron un llamado a la comunidad financiera internacional para que ayuden a su gobierno.
La tercera economía latinoamericana no crece desde hace más de tres años, lo que redujo la capacidad de pago de un gobierno altamente endeudado y desató temores a una moratoria entre los inversores. Con una deuda de 128,000 millones de dólares que supera el 44% de su PIB, una cesación de pagos de Argentina sería un duro golpe para los países de la región, que ya vieron afectado su crecimiento por la crisis que vive ese país. Argentina negocia con el FMI una ayuda financiera extra para reforzar las reservas de su Banco Central, que es otro frente abierto en su crisis, ya que se redujeron en las últimas semanas debido a una mayor demanda de dólares por parte de ahorristas que temen una devaluación del peso.
Pero Estados Unidos, que tiene un papel decisivo dentro del directorio del FMI, aún no decidió si apoyará el desembolso de nuevos fondos para el país, los cuales podrían estar entre 6,000 y 9,000 millones de dólares. Argentina ya mantiene un acuerdo crediticio con el organismo por 14,000 millones de dólares y varias voces se levantaron en Washington para advertir que no debería darse más asistencia financiera a su gobierno.
Sin embargo, el portavoz del FMI, Tom Dawson, subrayó, en una rueda de prensa celebrada este viernes en Washington, que carece de fundamento la versión de prensa que aseguró que la Casa Blanca se resistía a entregar un nuevo paquete de ayuda a Argentina. Aparte de los presidentes de Argentina, Brasil, México y Chile, en la cumbre de Santiago también participan los mandatarios de Bolivia, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guyana, Nicaragua, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Además están los vicepresidentes de Honduras, Ecuador, Guatemala y Panamá.