El ministro de Economía argentino, Hernán Lorenzino, dijo ayer que su país proseguirá trabajando con técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) para perfeccionar sus mediciones estadísticas.
"Vamos a seguir trabajando como lo estamos haciendo con el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), en el marco de un proyecto que tenemos en proceso", dijo el ministro en una entrevista publicada ayer por el diario "Página/12", de Buenos Aires.
Lorenzino explicó que ese proyecto implica migrar desde el actual índice de precios al consumidor, que se mide en Buenos Aires y sus alrededores, a otro de alcance nacional, que permitirá "tener una medición mucho más representativa de las diferencias que hay por la gran extensión del territorio" argentino.
La fiabilidad de la medición oficial de la inflación es seriamente cuestionada por economistas y políticos de oposición, desde que en 2007 el INDEC introdujo cambios metodológicos en el índice de precios.
El martes pasado, el FMI difundió un comunicado en el que advirtió a Argentina sobre su "falta de progresos" en la mejora de la calidad de los datos del INDEC y le otorgó un último plazo, hasta el 17 de diciembre próximo, para su cumplimiento antes de una "declaración de censura".