El Gobierno de Argentino decidió interrumpir la temporada de pesca de calamar por la escasez de la especie en sus aguas territoriales y pidió a Gran Bretaña que haga lo mismo con los barcos que operan cerca de las Islas Malvinas.
En declaraciones que publica el diario "Clarín", el subsecretario argentino de Pesca, Gerardo Nieto, confirmó el cierre anticipado de la pesca al sur del paralelo 44 del Océano Atlántico, una región que aporta el 70% de las capturas de calamar.
Desde que en febrero último se abrió la temporada, cada buque capturó en promedio cuatro toneladas por noche, cuando el año pasado levantaba veinte, y hasta el pasado lunes la flota argentina había logrado apenas 28,251 toneladas.
Además, para enfrentar la crisis las autoridades argentinas reclamaron al Reino Unido y a otros países que también retiren sus barcos de la zona del Atlántico Sur cercana a las Islas Malvinas, que están bajo soberanía británica desde el siglo XIX.
Según "Clarín", cada año las autoridades del archipiélago por el que argentinos e ingleses fueron a una guerra en 1982 venden más de un centenar de licencias a buques extranjeros que ingresan a pescar calamares en aguas controladas por Londres.
Como Argentina no reconoce a los malvinenses como interlocutores, el pedido para que esa flota deje de pescar la cotizada especie en los mares australes se hizo directamente a Londres.
En esa zona hay barcos japoneses, taiwaneses, chinos y de otras naciones asiáticas que en lo que va de la temporada no han logrado superar las 10,000 toneladas de capturas, por lo que muchos ya emprendieron la retirada.