El Gobierno argentino puso ayer en vigencia un plan de emergencia para garantizar el abastecimiento de gasóleo y contener su precio en el mercado interno a partir de la exención de impuestos a la importación del combustible. Por medio de un decreto que se publicó ayer en el Boletín Oficial del Estado, la emergencia fue fijada con retroactividad a partir de ayer, y hasta el 31 de julio próximo.
La medida tiene por objetivo garantizar el normal suministro de gasóleo "atento a la falta de abastecimiento y los altos precios que presenta el gasóleo en el mercado interno". La norma se asienta en una ley que prevé la exención del pago del impuesto sobre los combustibles líquidos a las importaciones realizadas por pequeños operadores o propietarios de activos de comercialización y consumidores finales del sistema productivo.
El beneficio abarca a las operaciones realizadas por las concesionarias de los servicios de transporte automotor de carga y de pasajeros. Esta semana las cámaras que agrupan a las empresas de transporte de carga y de pasajeros realizaron huelgas y manifestaciones de protesta para reclamar que cesen los aumentos en el precio del gasóleo que vienen produciéndose últimamente y que se garantice el abastecimiento del combustible. Las empresas petroleras aplican periódicos incrementos en el valor de los combustibles que comercializan como consecuencia de la devaluación de la moneda argentina.
Las compañías intentan recuperar las tarifas que perdieron porque el peso argentino se ha depreciado más de dos tercios de su valor frente al dólar desde enero pasado. El gasóleo el combustible más utilizado por el transporte, hay un gran conflicto.