Los gobiernos de Argentina y de España negociarán mañana, en Madrid una salida al conflicto gremial de más de un mes en la línea de bandera Arolíneas Argentinas-Austral, mientras los gremios aeronáuticos mantenían este fin de semana estado de efervescencia en reclamo del pago de los salarios de abril.
Este sábado viajan a España los ministros de Trabajo, Patricia Bullrich, y de Infraestructura, Carlos Bastos.Allí se les unirá el de Economía, Domingo Cavallo, quien estará de paso promocionando un megacanje de deuda pública por 17.000 millones de dólares.
Bullrich adelantó ayer que en las conversaciones con los españoles habrá "agenda abierta".
El viceministro de Trabajo, Anselmo Riva, afirmó este sábado que en las reuniones que mantendrán los gobiernos de Argentina y España se definirá "la continuidad, más que su destino" -circulan rumores de quiebra-, y que el lunes también estarán depositados los sueldos atrasados de abril.
Explicó además que en esos contactos "la idea es saber a fondo cuáles serían las condiciones para revertir la situación actual", en la empresa privatizada en 1990 sin deudas, pero actualmente con un déficit que roza los 1.000 millones de dólares.
Riva señaló que "la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, española que tiene el 85% de las acciones) ha dejado de proveer los fondos necesarios para financiar la operación de la compañía", y que "esa es la razón por la cual la empresa no pagó los sueldos de los trabajadores".
Voceros de la empresa en Buenos Aires, dijeron hoy por su lado que "la fecha de pago depende de cuándo entre la transferencia del aporte que realizará el gobierno argentino" (prometió 16 millones de dólares), y explicaron además que "depende de cómo resuelve el gobierno sus problemas administrativos".
Hasta ayer viernes hubo múltiples manifestaciones callejeras de repudio a la empresa, y hasta agresiones con tomates y huevos contra la sede de la embajada de España.Ayer, incluso, se registró un atentado con bombas incendiarias Molotov contra el domicilio de un gerente argentino de Aerolíneas.
En esas marchas, los gremios aeronáuticos acompañados por sus familiares, agrupaciones de izquierda y el combativo sindicato Central de los Trabajadores (CTA), reclamaron al gobierno del presidente Fernando de la Rúa un mayor protagonismo en la resolución de la crisis, y exigieron a los españoles que "asuman su responsabilidad" en Aerolíneas.
La manifestación de unas 2.000 personas que llevaban una bandera argentina de 150 metros de largo, estuvo encabezada por la titular de la diputada oficialista disidente y líder de la Asociación de Aeronavegantes, Alicia Castro; el líder de la CTA, Víctor De Gennaro; y el secretario general de la Asociación del Personal Aeronáutico, Ariel Basteiro.
Ante la sede de la embajada de España, Basteiro reclamó que "Cavallo mejor que no se meta a negociar por Aerolíneas, porque es el responsable de haber modificado los pliegos de privatización para beneficiar a los españoles, y de haber perdido el poder de veto de la Argentina", cuando él era ministro de Economía (1991/1996).
Por su lado, De Gennaro expresó que "hoy, el señor De la Rúa tiene que decidir tomar la decisión de asumir la responsabilidad de utilizar los mecanismos legales, que los tiene, para conducir esta empresa de nuevo hacia la perspectiva nacional".