La compañía aseguradora alemana Allianz, la mayor de Europa, aportará 435 millones de dólares al segundo rescate para Grecia, anunció su presidente, Michael Dickmann.
En declaraciones adelantadas ayer por el semanario Der Spiegel, Dickmann reconoció ampliamente que Europa no tiene otra alternativa que ayudar a Grecia a superar su crisis financiera y presupuestaria.
“Decidirse por un plan B supondría colocarse una capucha (que cubra los ojos) y lanzarse a 200 kilómetros por hora por una autopista”, afirmó el presidente de Allianz, quien considera que una insolvencia de Grecia tendría mayores consecuencias que las vividas con la quiebra del banco estadounidense Lehman.
Asimismo, reclamó una cierta red de seguridad para los acreedores o de lo contrario ningún inversor privado invertirá su capital en Grecia.
Por ello propone que una parte del dinero para el mecanismo de rescate del euro sea destinado a crear garantías para los inversores en deuda que cubra hasta el 90 % su valor nominal, de manera que el riesgo máximo sea tan solo de un 10 %.
El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schuble, anunció un acuerdo con el sector financiero nacional para articular la participación “voluntaria” de los acreedores privados germanos en el segundo rescate, que, según otras fuentes, se espera se cierre a mediados de septiembre próximo.
Señaló que el compromiso adquirido por el sector financiero asciende a unos 4,648 millones de dólares, que corresponde a gran parte de la deuda estatal griega en manos de la banca y las aseguradoras alemanas que vence antes de 2014.
Tras el primer rescate, Schuble apremió a Atenas a aplicar las nuevas medidas de ajuste acordadas e iniciar las privatizaciones.