Los efectos de la crisis financiera mundial van a ser imperceptibles para las microempresas de América Latina, porque están acostumbradas a vivir en una situación de supervivencia, según el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN).
El oficial de Inversiones del FOMIN (organismo dependiente del Banco Interamericano de Desarrollo), Fermín Vivanco, consideró en un foro celebrado ayer en Lima que a las microempresas de la región "no les va a llegar la crisis (global), porque afortunadamente ya estaban en crisis".
En América Latina y el Caribe hay 600 instituciones dedicadas a las microfinanzas, que tienen ocho millones de clientes con una cartera de 9,200 millones de dólares, según cifras del FOMIN.
Sin embargo, esa cartera de clientes sólo representa al 13% de las microempresas existentes en el continente, aseguró Vivanco, mientras que el 87% restante no tiene acceso al crédito.
Los efectos de la crisis financiera se pueden traducir en una subida de la morosidad, que actualmente está en tres por ciento en países como Perú, y en una reducción de las líneas de financiamiento internacionales para las instituciones que utilizan mayormente fondos extranjeros.
"Es posible que disminuya la tasa de rentabilidad, pero la industria es sólida y pensamos que va a sobrevivir bien esta crisis", apuntó Vivanco en el foro "El futuro de las microfinanzas en Perú".
Por su parte, el superintendente peruano de Banca, Seguros y Asociaciones de Fondos de Pensiones, Felipe Tam, dijo que la mayoría de préstamos de las cajas municipales y rurales en Perú no pasan de los 1,000 soles (312 dólares) y son pagados puntualmente.
De las 58 instituciones del sistema financiero peruano, 36 son dedicadas a las microfinanzas y tienen 3,336 millones de dólares colocados en créditos para ese sector.
También precisó que el 32% de clientes de las microfinancieras tienen deudas por menos de 500 dólares y el 17% por menos de 1,000 dólares.
De acuerdo con el FOMIN no en vano el 40% de las colocaciones de créditos de las microfinancieras están en pobladores pobres o muy pobres de zonas alejadas a las ciudades.