Asia, y en particular China, va a continuar teniendo un importante papel en Latinoamérica, según dijeron ayer expertos de la CEPAL y la OCDE, que instaron a los Gobiernos a aprovechar las buenas perspectivas de la región para consolidar los avances logrados en la última década.
Latinoamérica logró capear la crisis mundial en 2008 gracias a las políticas macroeconómicas implantadas en los años precedentes y a los altos precios de las materias primas que favorecieron las exportaciones de los países en la región.
Pero, “si bien una demanda constante de China ayudó a amortiguar la crisis, no se sabe si la región tendrá tanta suerte en el futuro”, señaló Irene Klinger, directora del departamento de Asuntos Internacionales (DAI) de la secretaría de Relaciones Externas (SRE) de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Por eso, según Klinger, los países deben aprovechar la coyuntura para diseñar políticas a largo plazo que permitan capitalizar las ventajas que ofrece la región y afrontar los desafíos que existen como “mejorar la calidad de vida y disminuir las desigualdades”.
La OEA celebró ayer un foro sobre las perspectivas económicas en 2012 en el que participó Ines Bustillo.