El primer ministro japonés, Taro Aso, pidió ayer que se presenten nuevas medidas de estímulo económico, que podrían llegar a los 100 billones de yenes (un billón de dólares), según la agencia local Kyodo.
Aso, que sufre la peor crisis de popularidad de sus seis meses de mandato, pidió unidad a los partidos de la Dieta para actuar antes de que el riesgo de una recesión más profunda se convierta en realidad.
A juicio del primer ministro japonés, el país necesita un nuevo plan de estímulo para salir de la recesión y añadió que estas medidas se prolongarán durante varios años fiscales.
Del billón de dólares, hasta $204.000 millones estarían destinados a nuevo gasto fiscal y podrían provenir de una ampliación posterior del presupuesto de año fiscal 2009, que previsiblemente será aprobado antes del 1 de abril. La coalición gobernante planea presentar las medidas fiscales.