Los elevados costos de importación de combustible ha generado el mayor déficit en los últimos tres años de la región, según aparece en Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2005 publicado por la CEPAL.
La factura petrolera regional que aumentó desde de 2,386 millones a 5,199 millones de dólares entre 2002 y 2005 incidió en el aumento del déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos del istmo centroamericano, que pasó de 3,659 millones a 5,424 millones de dólares y la proporción del déficit representado por las compras de petróleo subió de un 73% a un 96%.
Este incremento corresponde a 145% del déficit de la cuenta corriente del 2005 en Honduras, a 45% y 56% en Costa Rica, El Salvador y Guatemala y alrededor de un 24% en Nicaragua y Panamá.
Esta situación pone en peligro la inversión en este sector, especialmente con proyectos d e cítricos como el que se ha puesto en marcha en la provincia de Coclé, con una inversión superior a los 100,000 dólares, que comprende naranja, limón, lima, mandarina, toronja y otros frutales. Esto sin contar que el costo para establecer una hectárea de naranja está en 2,500 dólares.
Las plantas afectadas dejan de producir frutos normales, su follaje se vuelve paulatinamente amarillento, sus ramas se secan y finalmente muere.
Los países en los que la Citricultura representa un rubro importante de la economía, como España y Argentina, ya han declarado una Emergencia Fitosanitaria.
La bacteria también afecta el mirto, un ornamental de la familia de los cítricos muy común en Panamá.