El conflicto entre Telefónica de Argentina y grupos de trabajadores que ocupan oficinas de la filial del grupo español por un problema sindical se agravó ayer debido a intentos de desalojo.
Ramón Ponce Gil, gerente de Relaciones Externas de Telefónica de Argentina, señaló que personal de la firma quiso ingresar en dos sedes que "los sindicalistas mantienen tomadas" para restablecer los servicios y fue recibido de "forma violenta" por los trabajadores.
En ese momento se produjeron "algunos incidentes, que lamentamos", dijo el ejecutivo a la emisora local Radio 10.
Por su parte, Claudio Marín, secretario adjunto de la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos (Foetra), denunció que grupos de "20 o 30 personas" que no mostraron credenciales ni se identificaron quisieron entrar por la fuerza en al menos seis dependencias de la compañía.
Marín aseguró que los trabajadores no han tomado las oficinas sino que "están allí de guardia porque son lugares delicados" y no quieren que "pase nada raro".