Es engañoso creer que el aumento del salario mínimo es una alternativa para enfrentar el alza del costo de la vida, señaló Carlos Sucre, presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE).
A juicio de Sucre, dicho aumento sería una solución temporal, que, además, encarecerá los costos de producción, y tendrá un efecto directo en los precios de los bienes y servicios hacia los consumidores, que serán los principales afectados.
Señaló además que el alza de las tarifas eléctricas y el combustible también causarán un aumento en los costos de producción, a pesar que las empresas intentan aprovechar al máximo los recursos con los que cuentan.
Sucre no descartó que estas circunstancias puedan causar cierto grado de inestabilidad en las inversiones, pero recalcó que Panamá tiene ciertas normas importantes que establecen una protección legal a las inversiones, como el "Régimen Especial de Estabilidad Jurídica para las Inversiones", los acuerdos de entrada de Panamá a la Organización Mundial del Comercio, así como tratados bilaterales con algunos países vecinos.
Indicó que Panamá cuenta con algunas condiciones que ayudan a crear un clima adecuado para las inversiones como lo es la moneda universal (el dólar), posición geográfica e infraestructura, aunque aceptó que "todavía hay mucho por hacer en materia de seguridad jurídica, ya que se necesitan normas claras y que se garantice su cumplimiento".
Grupos sindicales han manifestado que el aumento al salario mínimo debe ser de 500 balboas, debido al incremento de la canasta básica, los servicios públicos y el transporte. Sin embargo, se anota que se está solicitando un salario mínimo en un monto que es mucho más del doble que el actual, en tanto que la canasta básica no ha crecido en esa misma proporción.