L a fuerte depreciación del dólar y la fortaleza del euro han modificado el orden de las ciudades más caras del mundo, permitiendo que Nueva York sea más atractiva para que un europeo realice un viaje de compras, mientras que Barcelona sea ahora el 22% más cara que Hong Kong.
Así lo revela el informe "Precios e Ingresos" publicado hoy por el banco UBS, que mantiene a Oslo, Copenhague y Londres, por ese orden, como las ciudades más caras del mundo.
Sin embargo, las variaciones sufridas por las divisas, además de la influencia de los precios de la vivienda y el nivel de inflación, han supuesto que ciudades que hasta hace dos años no figuraban entre las más costosas hayan saltado a los primeros lugares.
Es el caso de Dublín, que en el último estudio de UBS en 2006 se encontraba en el décimo tercer lugar y ahora es considerada la cuarta capital más cara del mundo, desplazando a la quinta posición a Zúrich, el centro financiero de Suiza.
Le siguen Estocolmo, Helsinki, Ginebra, París y Viena.
En cambio, Nueva York es considerada ahora la décimo octava metrópoli más cara, por detrás de Fráncfort y Amsterdam y sólo dos lugares por delante de Barcelona, mientras que Madrid se ubica cuatro lugares por debajo de la ciudad catalana.
Sin embargo, existen matices importantes, pues si en el cálculo se tiene en cuenta el coste de los alquileres, Nueva York sube al quinto lugar como ciudad más cara.
Por el contrario, las ciudades del sur de Asia y Latinoamérica son consideras las más baratas, aunque con excepciones.
La más notoria es la de Caracas, que sube diez posiciones y se ubica en el puesto 37, por delante de Moscú, considerada en Europa una ciudad cara.
Los expertos del banco suizo explican que la capital venezolana es tan cara como Singapur.