La economía de gran parte de EE.UU. se debilitó a finales de abril y en mayo, por la ralentización del consumo con la subida de los precios del crudo y los alimentos, y el endurecimiento del crédito, informó ayer la Reserva Federal.
Siete de los 12 distritos en los que el organismo divide el país dijeron que la actividad económica en sus zonas se frenó en ese período, mientras que el resto describió las condiciones como "estables".
La Reserva Federal (Fed) divulgó ese análisis en el llamado "libro beige", que sintetiza la evaluación de los bancos regionales de la situación económica en su región. A nivel nacional, el banco central calificó la economía de EE.UU., como "generalmente débil". Los concesionarios de automóviles sintieron el golpe especialmente y registraron unos resultados "débiles".