El precio del petróleo retrocedió ayer unos centavos en el mercado de Nueva York ante las indicaciones de que la Organización de Países Exportadores del Petróleo (OPEP) procederá al aumento previsto en agosto, pero continúa la volatilidad.
Las especulaciones de que Estados Unidos ha incrementado sus importaciones de carburantes también ayudaron a reducir la presión sobre los precios de productos petroleros.
El mercado pasó, no obstante, momentos de tensión tras el anuncio de que un incendio en una refinería de Noruega había obligado a detener las exportaciones de gasolina.
Los precios del crudo se encuentran casi un 7 por ciento por debajo del récord que marcaron el 2 de junio, cuando llegó a la cota de los 42,25 dólares el barril (159 litros).
Los contratos para agosto del Petróleo Intermedio de Texas, que es el de referencia en Estados Unidos, se situaban ayer en 39,50 dólares el barril al cierre del New York Mercantile Exchange, 58 centavos por debajo del precio que marcaba al terminar la semana.
También bajaron los contratos para agosto del petróleo Brent en Londres, donde se negociaban a 36,63 dólares el barril, 42 centavos menos que ayer.
El descenso se reflejaba en el gasóleo de calefacción, cuyos contratos para agosto retrocedían en 0,0209 dólares, hasta los 1,0606 dólares el galón (3,78 litros), y los de gasolina, que se situaban en 1,3002 dólares, tras perder 0,0220 dólares.
Las especulaciones sobre un posible aumento de las importaciones estadounidenses de gasolina para responder a una creciente demanda se basaba en las cifras publicadas la semana pasada por el Departamento de Energía de EU, que muestran un incremento del 30% en la semana que terminó el 2 de julio.
Sin embargo, algunos analistas indican que el descenso de ayer es solo un respiro y que las presiones alcistas persistirán en los próximos días.
Desde que comenzó el año, la demanda de gasolina en EU ha sido de 8.96 millones de barriles diarios, lo que supone un 5.8% más que el promedio registrado en los cinco últimos años y las proyecciones son de crecimiento.
Prueba de la volatilidad que prevalece en los mercados fue la reacción al anuncio de un incendio en una refinería del grupo Statoil, que detuvo la producción, que es de 90,000 barriles por día.
El incidente hizo subir los precios del crudo en Europa y Nueva York, donde los contratos para entrega en agosto llegaron a estar en 40.75 dólares.
El factor que vino a relajar la situación fue las declaraciones del ministro de Energía y Petróleo de Argelia, Chakib Jelil, de que hay indicaciones de que la OPEP aumentará su actual techo de producción (25.5 millones de barriles diarios, sin el bombeo de Irak) en 500,000 barriles diarios, como se acordó el pasado 3 de junio en Beirut.
El próximo día 21, los ministros de Energía de los once países integrantes de la OPEP se reunirán en Viena para examinar la evolución del mercado mundial de crudo.
Según Jelil, la decisión que tomen en esa reunión tendrá en cuenta el impacto que tienen actualmente sobre los precios varios factores geopolíticos, así como otros elementos que afectan la estabilidad del mercado.
El precio del crudo de referencia de la OPEP subió en más de un 6% la semana pasada, cuando se vendió a una media de 35.35 dólares por barril, impulsado por el temor a nuevos ataques.
Bajan los precios del petróleo, pero persiste la volatilidad
Algunos analistas indican que el descenso de ayer es solo un respiro y que las presiones alcistas persistirán en los próximos días.