Los productores bananeros de Ecuador irán hoy, a un paro indefinido de actividades para reclamar al Gobierno que exija a los exportadores el pago del precio oficial de 3,9 dólares por la caja de 22 kilos.
En declaraciones publicadas hoy por el diario "El Universo", el presidente de la Asociación de Bananeros de la Zona Central, Antonio Pérez, pidió al presidente de la nación, Lucio Gutiérrez, que se reúna con el gremio para analizar la situación. Pérez explicó que hay exportadores que pagan apenas entre 1,2 y 1,6 dólares por la caja del producto, mientras el coste de producción llega hasta 3 dólares por cada caja.
La protesta, que incluirá cortes de carreteras, abarcará a las provincias tropicales de El Oro, Esmeraldas, Guayas y Los Ríos, así como algunas zonas de la andina de Cotopaxi, donde se produce la fruta.
Según la Asociación Nacional de Bananeros (ANB), que congrega a los productores, la caja de bananas se cotiza en el mercado internacional entre 14 (en EU) y 16 dólares (en Europa), por lo que el Gobierno debe hacer cumplir a los exportadores el pago de un precio justo. Ecuador es el mayor productor y exportador de la fruta, con un volumen trimestral de 135 millones de cajas, tendencia estable durante todo el año.
"Pensamos que la liberalización traería la competencia y los agricultores se beneficiarían de precios más competitivos, pero lo único que nos ha traído ha sido la tiranía de los compradores, que imponen precios irrisorios", se lamenta Martin Malya, de 57 años, propietario de dos hectáreas de terreno.
Malya ha decidido dedicar parte de su producción al café "orgánico", que se cultiva sin ningún tipo de producto químico, pues "es el único sector en el que la demanda está aumentando un poco".
Según Leonard Kimati, de la Unión Cooperativa del Kilimanjaro, "en esta región, la venta del café supone el principal ingreso para el 99% de la población. Casi todos los granjeros dependen por completo de sus cosechas". Muchos productores han visto aliviada su situación debido a que venden un porcentaje de su mercancía a las llamadas tiendas de "comercio justo".
"El 5% de nuestra producción va a comercio justo. Nos pagan diez veces más por kilo y lo repartimos entre las 80.000 personas que viven del café en la provincia", dice John Kanjagaile, de Unión Cooperativa de Kagera, de la región noroccidental del país.