Mientras que en Estados Unidos el presidente Barack Obama se dispone a aprobar este viernes una reforma a las leyes que rigen a las compañías de tarjetas de crédito, a fin de evitar abusos y tasas de interés excesivas, en Panamá el tema es mirado con cautela.
“En Panamá no existe una regulación específica para el cobro de tasas de interés de las tarjetas de crédito”, señalaron fuentes ligadas al sector bancario, que prefirieron mantener sus nombres en reserva.
Explicaron que los bancos se muestran cautelosos a emitir comentarios, porque las tarjetas de crédito son un producto que estos ofrecen y que les rinden resultados, de acuerdo con los niveles de las tasas de interés.
Pero, manifestaron que siempre en los contratos se les indica a los clientes que se pueden hacer ajustes en las tasas de interés, según el desarrollo del mercado.
Agregan que cualquier regulación específica que se diera debería ser una iniciativa de la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP).
En el 2003 la SBP emitió un acuerdo en el que se establece los lineamientos básicos que se aplicarán a los bancos oficiales y de licencia general que presten el servicio de tarjetas de crédito.
En el artículo 4 del documento, se señala que los bancos deberán mantener en los manuales de crédito y operaciones de la institución los procedimientos, controles y políticas internas que rijan la forma como se analizan, aprueban y administran las tarjetas de crédito concedidas a los clientes.
Estas disposiciones están dirigidas a controlar y minimizar los riesgos que puedan ocurrir, a través de la utilización de las tarjetas de crédito.
También estipula que se deben incluir programas y productos de la tarjeta de crédito, determinando los montos mínimos y máximos, plazo para la renovación de la tarjeta de crédito, así como la discrecionalidad de los oficiales del banco para modificar los términos antes señalados.
Mercado.
A diciembre del año pasado en Panamá circulaban 605,261 tarjetas de crédito activas, de las cuales el 46% tuvieron límites inferiores a $1.000, siendo las más utilizadas por los consumidores.
Curiosamente, aquellos consumidores con límites superiores a 2.000 dólares hacen un uso moderado de su límites, que es cercano al 49%, mientras que aquellos con límites entre 1.000 y 2.000 dólares utilizan un porcentaje mayor (63%).
“Pero llama la atención la alta utilización de los consumidores con límites inferiores a 1.000 dólares que alcanzó el 84%”, señala la Asociación Panameña de Crédito (APC).
Por estas tarjetas se cobra un interés variable, dependiendo del banco emisor.
Según la APC, el año pasado el límite de las tarjetas se incrementó en casi 140 millones de dólares, al pasar de 1,419 millones de dólares a 1,564 millones de dólares, lo que representa un variación anual del 10.2%, un crecimiento inferior al 2007. El mayor consumo se da en ocasión de las fiestas patrias, religiosas, Carnavales e inicio del periodo escolar, de acuerdo con la APC.