El Banco Central de Irak derogó una ley del depuesto régimen iraquí que prohibía la apertura de sucursales de bancos extranjeros en el país, informó ayer una fuente de la institución financiera.
La supresión de esa normativa, que había sido decretada en 1976, contribuirá a facilitar el flujo de capitales e inversiones que, a su vez, ayudarán a desarrollar los principales proyectos de reconstrucción.
Agregó que profesionales iraquíes de 14 sucursales bancarias, asesorados por expertos de las autoridades de ocupación norteamericanas en Bagdad, han comenzado a preparar los estudios y propuestas referidos a la apertura de los bancos.
La medida permitirá a las cadenas bancarias internacionales desempeñar un papel efectivo en la revitalización próxima de la Economía nacional, indicó la fuente.
Los responsables del Banco Central sugieren una nueva normativa bancaria al respecto que estipule una propiedad iraquí de un 51 por ciento y una extranjera de un 49 por ciento, tal como rige para la propiedad de las compañías comerciales privadas.