El presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso dijo ayer que el Banco Central de su país debe ajustar su política monetaria a las necesidades de crecimiento de la economía, en una señal de que le gustaría ver otros recortes de tasas. "Es el Banco Central quien cuida (la política monetaria), pero tiene que haber una sintonía fina en la cuestión de las tasas de interés para poder mantener la economía en movimiento", dijo a periodistas el mandatario, de visita en Santiago para participar de la cumbre presidencial del Grupo de Río.
Cardoso realizó la declaración un día después de que el gobierno brasileño informara que la economía más grande de Latinoamérica registró una fuerte desaceleración en el segundo trimestre, con un crecimiento de apenas 0,79% contra el mismo período del año anterior.
En el primer trimestre, el Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil se había expandido 4,28% con respecto al mismo lapso del año pasado. Varios analistas explicaron que la desaceleración fue consecuencia, en parte, del alza en las tasas de interés domésticas, además de la debilidad de la moneda local -el real-, y un racionamiento eléctrico.