El Banco Central de China pidió ayer aplicar una política monetaria "prudente" debido a las perspectivas de que se prolongue la situación inflacionaria en el país asiático, que registró un récord del 5.5% en mayo.
"La economía mundial continúa su lenta recuperación, pero los factores de riesgo siguen presentes", señaló en un comunicado publicado en su web el Banco Popular de China (BPC, central), para añadir que "la presión inflacionaria sigue siendo todavía muy elevada".
La entidad central china recomendó, tras una reunión del comité de política monetaria, "implantar una política monetaria prudente", prestar atención a la influencia de las tendencias financieras internacionales y nacionales.
Como medidas adicionales, el BPC propone mejorar las políticas macroeconómicas, controlar la liquidez, incrementar las inversiones en sectores "clave y débiles", en especial la agricultura y las PYMES, y mantener los préstamos a un nivel razonable.
El Índice de Precios al Consumo (IPC) chino alcanzó en mayo su máximo en 34 meses, con un 5.5%.