El banco central chino ordenó ayer la subida en un punto porcentual del coeficiente de reserva hasta el 14,5%, el décimo incremento en lo que va de año y destinado de nuevo a enfriar al economía y atajar la inflación.
A partir del 25 de diciembre, cuando entre en vigor la nueva subida, los bancos comerciales deberán a retener el 14,5 de los depósitos como reservas líquidas, es decir, no susceptibles de ser invertidas ni destinadas a préstamos, según un comunicado del Banco Popular de China recogido por la agencia estatal, Xinhua. El nuevo incremento, que sucede al impuesto el pasado 26 de noviembre, tiene como objetivo "reforzar la gestión de la liquidez en el sistema bancario.