Posibilidad
- Los 24 miembros del banco encargados de la valoración de las tasas no adoptaron igualmente otros tipos de estímulo en su reunión del jueves. El presidente del BCE, Mario Draghi, dijo que la máxima autoridad monetaria de la eurozona “no se resigna” a una inflación demasiado baja y dejó abierta la posibilidad de adoptar medidas en su reunión de junio.
- Draghi mencionó en varias ocasiones que el consejo dispondrá de nuevos pronósticos en junio elaborados por su personal técnico para respaldar sus decisiones. Una reducción de la tasa podría dar un modesto impulso al crecimiento al abaratar el precio del dinero a los bancos y consumidores.
- Además, podría ayudar a bajar la cotización del euro, que se encuentra cerca de su mejor cotización en dos años y medio ante el dólar, a unos 1.39 dólares. Un euro más barato fomentaría las exportaciones y avivaría la inflación.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, sugirió ayer que la entidad podría actuar finalmente en junio para atajar la baja inflación en la eurozona y la fortaleza del euro, después de que el consejo de gobierno mantuviera los tipos de interés en el mínimo histórico del 0.25%.
Tras la reunión del consejo de gobierno, en el que se analizaron posibles actuaciones en su encuentro de junio, Draghi aseguró que el BCE “está cómodo con actuar la próxima vez, pero antes queremos ver las previsiones de los técnicos que se publicarán a principios de junio” sobre la inflación y la disponibilidad de créditos bancarios para el sector privado.
El BCE no está satisfecho con el camino previsto para la inflación en la eurozona y en este sentido hay “unanimidad en no resignarnos y en no aceptarlo” como un hecho ineludible, lo que implica un “consenso” para actuar si fuera necesario, al igual que para bajar el euro.
De hecho, reiteró Draghi, los gobernadores de los bancos centrales de la eurozona siguen “unánimes en su compromiso de emplear también medidas no convencionales” dentro del mandato del BCE para lidiar de manera eficaz “con los riesgos de un periodo demasiado prolongado de baja inflación”.
Periodo
La información más reciente apunta a un periodo prolongado de baja inflación, que se situó en abril en el 0.7% interanual, seguida solamente de un impulso al alza gradual. Draghi espera que las tasas de inflación permanezcan en torno a los actuales niveles durante los próximos meses antes de subir gradualmente durante 2015 y acercarse solamente al objetivo de cerca, pero por debajo del 2% del BCE hacia finales de 2016.
Mostró además su preocupación por la fortaleza del euro, que mantiene la inflación baja y perjudica las exportaciones, pero rechazó tomar medidas solo por las críticas de Francia o las recomendaciones de la Organización para el Comercio y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Agradecemos estos consejos y respetamos las opiniones, pero somos independientes y la gente debe estar al tanto de que, si esto es visto como una amenaza a nuestra independencia, puede dañar a largo plazo nuestra credibilidad”, dijo Draghi.
Recalcó que la tasa de cambio no es un objetivo de la política del BCE, pero es “una gran preocupación para el objetivo de la estabilidad de los precios y por tanto habrá que hacer frente a esta preocupación”.
Tras las palabras de Draghi sobre la posibilidad de una actuación por parte del BCE en junio, el euro bajó. “En el contexto de inflación baja y débiles niveles de actividad económica se trata de un motivo de grave preocupación en opinión del consejo de gobierno”, explicó el presidente de la institución monetaria con sede en Fráncfort.
Draghi explicó que el BCE “no tiene un umbral” a partir del cual actuar sobre el cambio del euro, sino que influye en la inflación.