El gobernador del Banco de Japón, Masaru Hayami, exigió ayer al Gobierno Koizumi que acelere las reformas estructurales para revitalizar una economía en declive, al mismo tiempo que anunció que la política monetaria de la entidad se mantiene sin cambios.
Las reformas estructurales en el sector financiero son clave para la recuperación de la economía japonesa, indicó el gobernador, quien instó a resolver cuanto antes el grave problema que los créditos incobrables supone para el conjunto de la banca nipona.
COMPRA DE ACCIONES
El Gobierno dio un paso más en las medidas de apoyo al sector bancario y financiero, al aprobar la creación de una agencia que comprará acciones en manos de los bancos con el objeto de hacer a las entidades menos vulnerables a las fluctuaciones bursártiles. La Agencia de Servicios Financieros (FSA) podría comenzar su andadura con una dotación de 18,700 millones de euros para comprar títulos y acciones a la banca.
El Consejo de Política ratificó por mayoría la estrategia monetaria que se estableció en marzo, por lo que continuará existiendo una masa de cinco billones de yenes (unos 39,682 millones de dólares) en circulación suficiente para responder a las necesidades de las entidades financieras.
TIPOS SIN CAMBIOS
La decisión del banco se produjo un día después de que la Reserva Federal de EU rebajara el 0,25% el precio oficial del dinero y lo dejara en el 3,75%. El ministro de Economía y Política Fiscal, Heizo Takenaka, presente en la reunión, explicó a su término que la decisión del banco de no hacer cambios.