Los bancos españoles son los más expuestos a la deuda soberana de Portugal en todo el continente europeo, sólo superados por las propias entidades lusas.
Al 31 de diciembre de 2010, el más expuesto a la deuda portuguesa es el Banco Santander, propietario del banco luso Santander Totta, que acumula 3.682 millones de euros en títulos.
Esta cifra le sitúa como la única entidad financiera extranjera entre los cinco bancos con mayor cantidad de obligaciones portuguesas, por delante incluso del grupo portugués Espirito Santo (BES).