Las instituciones financieras venezolanas siguen surfeando la ola de fusiones y adquisiciones que hay en el mercado nacional -iniciada con la creación del Unión-Caja Familia-, quizás un poco llevadas por la difícil situación económica que hay en el país, que las ha obligado a reducir sus costos de funcionamiento y a fortalecer la eficiencia de sus servicios.
El viernes le tocó el turno al Banco Mercantil e Interbank. Gustavo Marturet y Víctor Gill, presidentes de estas instituciones, respectivamente, presentaron el acuerdo como una fusión de ambas instituciones, para crear una entidad que pasa a ocupar inmediatamente el primer lugar en el sistema financiero, a pesar de que la operación tiene claros indicios de ser una adquisición del segundo por el primero -la nueva institución mantiene el nombre del Mercantil y a Marturet como presidente-.
"Sin embargo, obviamente, el Mercantil tendrá una mayor participación accionaria en la nueva institución que se crea", aseguró el presidente de Interbank.
Fuentes del sistema financiero vinculadas a uno de los bancos aseguraron que Interbank habría fijado un precio base de venta de 200 millones de dólares, a partir del cual se llevará a cabo la negociación para cerrar la transacción.
No obstante, Marturet y Gill se cerraron en que la operación era una fusión, a pesar de las señales que indican que fue una compra.
"Esto es sólo el anuncio del acuerdo al que se llegó para que ambas instituciones se unificaran, pues aún falta mucho trabajo por hacer", señaló el presidente del Banco Mercantil, quien todavía debe presentarle la operación a la asamblea de accionistas de la institución que preside.
Hace un mes, el presidente del Mercantil aseguró que su institución no se fusionaría "con nadie" en lo que quedaba de año; sin embargo, al ser consultado, manifestó que las cosas habían cambiado, pues "se le presentó una buena oportunidad".
Por su parte, Gill añadió que "será a finales de año -una vez que se concreten los trámites- cuando ambos bancos empiecen a prestar sus servicios de forma Fusión en cifras El "nuevo" Banco Mercantil -después de la fusión- ostentará una cartera de créditos de 1,50 billones de bolívares, un total de activos de 3,13 billones de bolívares, y acumulará 2,48 billones de bolívares en cuanto a captaciones del público.
Esto implica que la institución logrará una participación de mercado de 15,4% en cartera de créditos; 15,4% en captaciones y 14,6% en activos totales, para liderizar cada uno de estos renglones en el sistema bancario.
Los competidores más cercanos son el Banco Provincial, del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, de España -que venía ocupando la posición de privilegio-, y el Banco de Venezuela, del Grupo Banco Santander Central Hispano, también de España.
EN SEGUNDO PLANO
Las fusiones que colman la escena no sólo competen a las grandes instituciones financieras, pues los pequeños bancos del sistema también andan en lo suyo para fortalecerse en sus nichos de mercado y evitar desaparecer o ser absorbidos.
Fuentes dentro del sistema bancario aseguran que Valencia Entidad de Ahorro y Préstamo, del Banco Occidental de Descuento, pronto concretará la adquisición del Banco Noroco, en la búsqueda de escalar posiciones entre las modestas instituciones bancarias, y mantenerse competitivas ante los movimientos del pequeño mercado.
Esta información también fue reportada por un informe divulgado a través de Patagon.com, en el cual se dio la operación como un hecho, a pesar de que ambas partes insisten en mantenerse cerradas a cualquier declaración.
Esta fusión persigue los mismos objetivos que las anteriores que se han anunciado en el sistema bancario: reducir los gastos de funcionamiento, fortalecer la capacidad y eficiencia en los servicios, y reducir el sobredimensionado sistema financiero.
El Banco Noroco cuenta con una cartera de créditos de 20,4 millardos de bolívares, mientras que Valencia EAP posee una cartera de créditos de 34,5 millardos de bolívares. Ambas logran reunir un total de 54, 9 millardos de bolívares.