El gobierno de Bangladesh admitió que, dos años después de la tragedia del Rana Plaza, que causó en 2013 más de 1,100 muertos, al menos un 18% de las alrededor de 1,400 fábricas textiles bajo su supervisión tiene graves problemas de seguridad.
"Todas esas fábricas tendrán que tomar medidas primarias", subrayó a Efe Syed Ahmed, inspector general del Dife, departamento del Ministerio de Trabajo a cargo de las inspecciones, tras presentar un estudio de dos años sobre esa parte del sector, que complementa a otros dos para alcanzar la totalidad de 3,500 fábricas exportadoras del país.
"Virtualmente todo ha sido inspeccionado ya y 37 fábricas han sido cerradas para evitar la potencial pérdida de vidas humanas. No es momento para comprometer la seguridad", dijo Ahmed durante una rueda de prensa en Dacca.
En el documento, respaldado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el organismo gubernamental indicó que un tercio de las fábricas inspeccionadas por las autoridades no tienen que realizar cambios o son mínimos.
Sin embargo, en todos los demás casos hay que hacer ajustes de diferente grado, que van desde construir salidas de emergencia a cambiar la protección de materiales de las industrias o adecuar el tipo de sistemas eléctricos.
El Gobierno ha dado a las empresas un plazo de tres meses para presentar un plan de viabilidad en materia de seguridad, pero no fija plazos para cumplirlo.
"Arreglar los problemas dependerá de cada fábrica. No podemos decir ahora si se tardarán semanas o meses", afirmó Ahmed, que calculó que el coste medio de los cambios por taller oscilará entre 63 mil dólares y 636 mil dólares
El inspector general declaró que "el esfuerzo para acometer estos arreglos debe venir fundamentalmente de los propietarios" y aseguró que muchos patrones han ofrecido cierta "resistencia" a que sus fábricas fueran inspeccionadas.
"Cualquier fábrica que exporte desde Bangladesh tiene que alcanzar un mínimo. Haber completado las inspecciones es un logro, pero es solo el comienzo. Hasta que no se completen los trabajos de corrección no habremos acabado", recordó el director de la OIT en el país, Srinivas Reddy.
La iniciativa supervisora gubernamental cubrió la parte de control estatal, que se suma a otros dos informes realizados por ingenieros de Accord y Alliance, plataformas financiadas fundamentalmente por las grandes firmas europeas y norteamericanas.
En noviembre de 2012 se incendió la fábrica Tazreen Fashions y cinco meses después se derrumbó el complejo de talleres Rana Plaza.
Esos siniestros causaron la muerte de 1,240 trabajadores y pusieron la lupa sobre el sector textil.
Con 25,490 millones de dólares de exportaciones en el ejercicio fiscal 2014-15, el textil bangladesí representa el 80% de las ventas al exterior y las expectativas pasan por duplicar esa cifra de ventas en el 2021.
A destacar
- Fábricas textiles tendrán que tomar medidas primarias, subrayó a Efe Syed Ahmed, inspector general del Dife, departamento del Ministerio de Trabajo a cargo de las inspecciones, tras presentar un estudio de dos años sobre esa parte del sector, que complementa a otros dos para alcanzar la totalidad de 3,500 fábricas exportadoras del país.
- El Gobierno ha dado a las empresas un plazo de tres meses para presentar un plan de viabilidad en materia de seguridad, pero no fijaron plazos para cumplirlo.
- En noviembre del año 2012 se incendió la fábrica Tazreen Fashions y cinco meses después se derrumbó el complejo de talleres Rana Plaza, ambos en la ciudad central de Dacca.
- Esos siniestros causaron en total la muerte de unos 1,240 trabajadores y pusieron una enorme lupa sobre el sector textil en el país asiático.