El sector bancario argentino teme por la recuperación de una economía todavía frágil frente a la multiplicación de casos de corrupción o de lavado de dinero, mientras espera la publicación, prevista para el 2 de marzo, del informe de una comisión del Senado estadounidense sobre los supuestos circuitos del "dinero sucio".
El portavoz de la presidencia Ricardo Ostuni indicó que la Asociación de Bancos Argentinos (ABA) está "preocupada por la imagen transmitida por el país" sobre "su política monetaria" debido a las revelaciones de lavado de dinero. El miércoles de noche, dos representantes de la ABA, Eduardo Escasany (Banco Galicia) y Manuel Sacerdote (Boston), fueron recibidos por el presidente Fernando de la Rúa, a quien le hicieron saber sus inquietudes "más allá del caso" del presidente del Banco Central (BCRA) Pedro Pou.
Numerosas personalidades reclaman en efecto la cabeza del presidente del BCRA, incluida la oposición peronista.