El Barclays, tercer banco del Reino Unido, admitió ayer que no aumentará su beneficio bruto en el 2007 por culpa de la crisis hipotecaria tras cuatro años de fuertes subidas, según los datos aportados ayer por la entidad en una rueda de prensa telefónica en Londres para informar sobre su situación.
El banco británico aseguró que espera obtener en el 2007 unas ganancias similares a las esperadas por los analistas, que sitúan su beneficio antes de impuestos en 7.099 millones de libras frente a los 7.136 millones de libras obtenidos en el 2006.
El Barclays había mejorado ese beneficio más del 20% en el 2003, 2004 y 2006, y el 15% en el 2005.
La provisión de 1.300 millones de libras ocasionada por las pérdidas derivadas de las problemáticas hipotecas de alto riesgo estadounidenses y anunciada hace dos semanas han hecho mella en las cuentas del banco en la segunda parte del año.
De hecho, en el primer semestre la entidad obtuvo una mejora en sus beneficios antes de impuestos del 12%.
El Barclays lideraba las subidas en la Bolsa de Londres con avances superiores al 4,5% después de anunciar que sus previsiones se sitúan en línea con lo esperado y tras caer más del 25% durante este año y el 15 por ciento este mes.
El Barclays dijo ayer que la diversificación de su negocio les ha protegido de las turbulencias financieras, dando a entender que el impacto negativo de la crisis podría haber sido peor.
La entidad indicó que su liquidez se mantiene fuerte gracias a un crecimiento de los depósitos de los clientes y que su rendimiento durante los nueve primeros meses del año se habían apoyado en el buen momento de la banca minorista y para empresas en todo el mundo.
El consejero delegado de Barclays, John Varley, aseguró ayer que la "capacidad de recuperación" de su división de inversión, la más afectada por la crisis financiera, también había sido importante en el rendimiento del banco.