Indígenas del Movimiento 10 de Abril se negaron a participar en la mesa del diálogo instalada en la ciudad de David, toda vez que la comisión de alto nivel decidió que dicha reunión no se realizaría en el distrito de Tolé.
Los indígenas agrupados en el movimiento M-10 dejaron claro que dentro de los puntos planteados el pasado domingo estaba que la comisión del Gobierno y el presidente de la República tenían que reunirse en el distrito de Tolé.
Ricardo Miranda, del M-10, dejó claro que la denominada mesa ampliada por el gobierno de Varela, con este tipo de autoridades, solo busca negociar el río Tabasará y la culminación del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco.
“El Gobierno no vino a cancelar Barro Blanco, lo que vino hacer fue a negociarlo con personas que no tienen la mínima afectación con la culminación del proyecto”, señaló Miranda.
Para el dirigente, las negociaciones se dieron con personas que por dinero están dispuestos a vender a su gente y sus tierras, “no tenemos nada que hacer en esa reunión, nosotros queremos que se cancele el proyecto”, señaló Miranda.
Manuel Domínguez, vocero del Gobierno, explicó que la instalación de la mesa es para escuchar a las autoridades tradicionales y miembros del sector privado. “El proyecto está en Tolé y se debe tener la participación de los chiricanos en una mesa ampliada”, indicó.