La batalla por el liderazgo del mercado argentino de cervezas sumó un nuevo capítulo a su pelea mediática con el Mundial 2002 de fondo, entre la firma alemana Isenbeck y la compañía argentina Quilmes, que vendió un importante porcentaje de su paquete accionario a la brasileña Brahma.
Las empresas argentina y brasileña auspician a sus respectivas selecciones de fútbol. "Los brasileros compraron Quilmes. Justo antes del Mundial ? Cómo se decía "vendido" en portugués?", fue el provocador texto puesto por Isenbeck, acompañando una bandera de Brasil que en el centro tiene una tapa de envase con los colores de la bandera argentina y un gastado logo de Quilmes.
La publicidad aparecida en el fin de semana en los principales medios argentinos disparó la controversia, al criticar sin eufemismos, que Quilmes, auspiciante oficial de la selección argentina de fútbol, haya vendido el 37,5% de su paquete accionario a la empresa brasileña AmBev, titular de la marca Brahma y también anunciante de la selección "verdeamarilla".
El aviso de Isenbeck cuestionó además la concentración del mercado, ya que Quilmes tiene un 69% del total de ventas en Argentina y Brahma suma una participación del 16%, por lo que entre ambas alcanzarían el 85%, según fuentes empresarias citadas por el matutino especializado El Cronista.
Isenbeck, que tuvo una porción del 7% de las ventas en 2001, presentó un recurso ante la Secretaría de Defensa de la Competencia por entender que la fusión genera un monopolio, ya que "perjudica a los consumidores y compromete inversiones millonarias hechas por el sector en los últimos años", dijeron fuentes de la empresa alemana.