Un mayor crecimiento económico sería la mejor aportación de la eurozona para reducir el déficit comercial de EU y mejorar, por tanto, los desequilibrios de la economía mundial, dijo ayer el economista jefe y miembro del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE), Otmar Issing.
Issing, que participó en Fráncfort en un simposio sobre política económica organizado por la Fundación Herbert-Giersh, afirmó que "se le pide a la eurozona, y con razón, que crezca más" y reconoció que el bajo crecimiento del área en los últimos años ha contribuido a agravar los desequilibrios globales.
Por otra parte, el economista alemán rechazó que una política monetaria expansiva pueda lograr en solitario una mejora en la coyuntura.
También se mostró contrario a incrementos del Producto Interior Bruto (PIB) basados en aumentos del gasto público. "Un mayor déficit no puede ser una vía para lograr un crecimiento sostenible", dijo.