A PESAR de la maltrecha situación financiera del Estado, los incentivos y concesiones fiscales continúan hiriendo de muerte las finanzas públicas.
Y es que para el año 2004 estos beneficios fiscales significaron un sacrificio de 65.3 millones de dólares, según demuestran las estadísticas de la Contraloría General de la República.
Es decir, que producto de esta serie de privilegios fiscales que mantienen ciertos sectores económicos, el Estado deja de percibir esta cantidad de dinero en ingresos fiscales.
Los más de 65 millones de dólares se contabilizan por el trámite de importaciones de mercancías exoneradas del impuesto de importación, incentivos a las exportaciones de productos no tradicionales a través de los Certificados de Poder Cancelatorios (CPC) y con Poder Cancelatorio Especial (CPCE), créditos fiscales y devoluciones a los contribuyentes del impuesto de importación pagado en la introducción al país de materias primas u otros productos utilizados en la producción destinada a la exportación (ver tabla).
Sólo en el renglón del impuesto de importación se exoneró 40.4 millones de dólares.
En este grupo el más beneficiado fue el sector industrial con 17.5 millones de dólares, lo que representa el 43.3% de las exoneraciones otorgadas en la importación de materias primas.
No obstante, el beneficio al sector industrial poco a poco ha ido disminuyendo, toda vez que para el año 2003 este grupo dejó de pagar a las arcas del Estado 18.7 millones, producto de esta serie de instrumentos de beneficio fiscal.
Sin embargo, el sector público que también tiene una serie de beneficios fiscales, golpeó más fuerte este año.
Según muestran las estadísticas, las importaciones del sector público registraron exoneraciones de impuesto de importación por el orden de 6.3 millones de dólares, mientras que el año anterior el sacrificio sólo fue de 5.4 millones de dólares. Las exoneraciones a algunos funcionarios públicos representó el 15.5%.
Es justamente en este renglón del sector público, donde se encuentra la introducción de vehículos libres del impuesto de introducción de los que se benefician los diputados de la Asamblea Nacional, magistrados de la Corte Suprema, entre otros funcionarios.
Por su parte el cuerpo consular y diplomático sólo recibió beneficios por el orden de los 489 mil dólares.
Así mismo se vieron beneficiados con la introducción de productos exonerados del pago del impuesto de importación los organismos y las corporaciones internacionales.
Beneficios fiscales superan los 65 millones de dólares
El sector público dejó de pagar 6.3 millones de dólares por estos beneficios fiscales