El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, se negó ayer a intervenir en un acto de su partido ante la posibilidad de que una posible referencia a la reciente sanción multimillonaria impuesta a su grupo empresarial pueda causar inestabilidad hoy en la Bolsa de Milán.
Según dijo el portavoz de Berlusconi, Paolo Bonaiuti, durante el acto del partido en Mirabello, en el que estaba prevista la intervención del primer ministro para dar sus primeras palabras en público, tras la sanción de 560 millones de euros impuesta el sábado, en apelación a su grupo.