El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, pidió ayer a los países centroamericanos y a República Dominicana que eleven su competitividad para resolver los problemas sociales con un crecimiento económico "alto y de calidad".
"Es muy dificíl resolver los problemas sociales sin un crecimiento alto y de calidad. Esto no significa abrazar la teoría del gotero, sino aceptar una realidad", sostuvo Iglesias en el marco de un foro regional sobre competitividad que se desarrolló en un hotel capitalino. Iglesias insistió en que con un crecimiento económico medio del 1% "es muy difícil salir de la trampa del 40% de la pobreza y de la peor distribución del ingreso en el mundo".
En lo que respecta a la inversión social, la principal apuesta por la competitividad continúa siendo reforzar las áreas sociales, según la mesa del foro que evaluó la relación entre productividad y condiciones de vida de la población.
Se determinó que el acceso a la salud y la educación y la seguridad ciudadana deben ser garantizadas mediante gestiones públicas más transparentes. En su análisis sobre infraestructura, el foro de los gobernadores centroamericanos del BID, concluyó que los servicios aduaneros "siguen siendo deficientes, lo que constituye un serio obstáculo al intercambio comercial".
En cuanto a los servicios financieros, banqueros y otros funcionarios gubernamentales que participaron en la discusión determinaron que la integración regional demanda cada día más de la "unificación de operaciones financieras", por lo que establecieron que existe una tendencia a la regionalización de la banca. En ese sentido, estimaron necesario trabajar en un tratado de integración financiera regional, con el fin de estandarizar los créditos bancarios, entre otros puntos.
En el caso de El Salvador, el ministro de Hacienda, Juan José Daboub, precisó que "todavía hay retos pendientes sobre todo para la micro y pequeña empresa nacional", que clama por acceder a financiamiento a bajas tasas de interés.
Las conclusiones de los expertos están basadas en la tala discriminada de árboles que ha venido afectando la calidad y cantidad de las aguas en los ríos, quebradas y lagunas, elementos importantes para el desarrollo de los cultivos de exportación y demás rubros tradicionales.