Bielorrusia reconoció que ha cortado el tránsito de petróleo ruso hacia Polonia, Alemania y Ucrania debido a un conflicto comercial con Moscú, lo que crea un nuevo problema para la seguridad energética de Europa.
La Comisión Europea (CE), Varsovia y Berlín denunciaron el corte de los suministros que reciben por el oleoducto Druzhba (Amistad) a través de Bielorrusia, mientras Moscú acusó a Minsk de apropiarse ilegalmente del crudo y amenazó con sanciones comerciales.
Un representante del oleoducto bielorruso Gomeltransneft-Druzhba declaró a la agencia rusa Interfax que esa compañía "no bombea crudo con destino a Polonia, Alemania y Ucrania desde el pasado fin de semana por disposición del consorcio estatal Belneftejim".
Horas más tarde, el viceministro ruso de Economía y Comercio, Andréi Sharónov, anunció que Rusia ha suprimido a su vez el bombeo de crudo a través de Bielorrusia debido a que ésta había cortado su tránsito hacia Europa.
"Ya no nos preocupa el problema de imagen, sino el cumplimiento de los contratos, indicó.