Para una búsqueda ecológica el biodiésel podría ser la solución a los problemas de contaminación en el globo terráqueo, y eso se consigue cultivando plantas oleaginosas como el girasol, coquillo, higuerilla, moringa oleífera, soja, y también reciclando aceites vegetales usados.
Y para el etanol se podría cultivar la remolacha, la papa chanchera del topinambur, etc. , restos de hojas vegetales, cáscaras de trozos luego de su procesamiento, el reciclaje de aserrines de la madera ,desechos urbanos sólidos y líquidos que procesados se transforman en metano para producir energía renovable y estos lodos se transforman en abonos orgánicos.
Productos que al convertirse en combustibles no contaminantes reemplazarían a los combustibles de origen fósiles como el petróleo, la bencina y sus derivados respectivamente y potencialmente contaminantes reduciendo también la interconexión con termoeléctricas las cuales encarecen el precio de la energía.
Pudiendose apreciar las perspectivas de solución para estos fines. Aumentarían las posibilidades de producción en las áreas agrícolas superando los ingresos en el sector agropecuario y por ende absorbería gran parte de la recesión, sin embargo podría suceder que para los países con pocas superficies cultivables como Panamá traería una disminución en las producciones hortícolas para el consumo nacional, esto si no se controlan las superficies en los países subdesarrollados.
Sin capital de inversión pasarían a ser forzados a vender o arrendar sus tierras a empresarios nacionales o de otros países desarrollados consiguiendo al final marcar el paso sin conseguir algún desarrollo y con la gravedad de perder sus predios consiguiendo así el éxodo de agricultores pequeños a las ciudades agravando el re poblamiento en las zonas urbanas.
Este tema se podría manejar con gobiernos que velen por la seguridad de los pequeños agro empresarios, una buena legislación al respecto con diputados comprometidos legislando bien, acreditando si fuera posible a los micro, pequeños y medianos agricultores que no estén en condiciones de autofinanciar sus proyectos, realizando un buen ordenamiento territorial para identificar las zonas de cultivo para el consumo humano, las áreas y temporadas de cultivo para los biocombustibles, supervisión en las regiones y el incentivo de las labores de la tierra. De esta manera se podría invertir en zonas de cultivo con especialistas que brinden asesoramiento a los productores. Dichos cultivos deben ser producidos conservando el medio ambiente incentivando la aplicación mixta de agroquímicos y productos orgánicos o biológicos, para preservar la vida útil de los suelos y maximizar la producción agrícola que permiten mayor competitividad.