Las bolsas de Nueva York cerraron a la baja arrastradas por las malas noticias de empresas, porque las cifras de inflación fueron mayores a las previstas y por los ataques de aviones estadounidenses y británicos contra Irak.
El promedio del Dow Jones de Industriales, el indicador más importante de Wall Street, perdió 91,20 puntos, equivalentes a un 0,84 por ciento, y se situó en las 10.799,82 unidades, tras el alza de ayer de un 0,89 por ciento.
El Nasdaq, mercado donde cotizan las empresas de informática, nueva tecnología e internet, cayó 127,50 puntos, equivalentes a un 4,99 por ciento, hasta los 2.425,41, tras el alza de la víspera de un 2,47 por ciento.
El S&P500, que muestra la evolución de 500 empresas de tamaño medio, bajó 25,07 puntos, o un 1,89 por ciento, y alcanzaba los 1.301,54.
El New York Stock Exchange, que tiene en cuenta las empresas tradicionales de Wall Street, perdió 6,57 puntos, o un 1 por ciento, hasta los 647,88.
El total de acciones negociadas sumó 1.239 millones; y entre los títulos que cambiaron de manos 1.135 empresas se movieron al alza, 1.911 bajaron y 216 se mantuvieron estables.
En el mercado de bonos, los títulos del Tesoro a treinta años subieron de precio y el rendimiento, que se mueve a la inversa que el valor, bajó al 5,46 por ciento desde el 5,50 por ciento del cierre del jueves.
Los analistas explican que los factores que más impactaron en la bolsa fueron las malas noticias de empresas y las altas cifras de inflación al por mayor.
Nortel Networks informó ayer de que despediría a 10.000 empleados y de que sus resultados en el año 2001 serán considerablemente menores a los que esperaban los expertos.
Por su parte, Dell y Hewlett Packard divulgaron resultados bastante menores a los deseados por los inversores.
Las acciones de estas empresas cerraron con fortísimas bajas y se se extendieron a otros sectores de las nuevas tecnologías.
Mientras, las acciones de las empresas tradicionales también sufrieron lo suyo, tras conocerse que el índice de precios al por mayor en los EEUU subió un 1,1 por ciento en enero, la cifra más alta en más de diez años y muy por encima del 0,2 por ciento que esperaban los analistas de Wall Street.
Este dato representa un duro golpe para el mercado, puesto que implica que la inflación podría estar creciendo más fuerte de lo pensado, lo que podría impedir que las autoridades monetarias rebajen de forma más agresiva los tipos de interés.
Asimismo, en la tarde de hoy se informó de que unos 24 aviones de EEUU y del Reino Unido atacaron un centro de mando y comunicaciones al sur de Bagdad, en el primer ataque desde hace dos años fuera de las zonas de exclusión aérea que ambos países mantienen sobre Irak.
Tanto en Washington como en Londres, se resaltó que el ataque iba dirigido contra "objetivos militares" y tenía el fin de destruir hasta seis instalaciones que podrían "amenazar" a los pilotos aliados que patrullan las zonas de exclusión.
El presidente de EEUU, George W.Bush, desde San Cristóbal (México) lo calificó de "misión de rutina" para reforzar las dos zonas de exclusión aérea del norte y sur del país.
Las noticias del ataque contra Irak, si bien no inquietaron mayormente a los inversores, no dejaron de agregar cierta incertidumbre, lo que también fue un factor en favor de la venta de títulos.
A juicio de los expertos es difícil encontrar un día en el que se conozcan un numero mayor de malas noticias, a la luz de lo cual cabe destacar que los mercado cerraron con fuertes pérdidas pero lejos de los niveles mínimos que alcanzaron durante la jornada.