La bolsa estadounidense sufrió su revés más severo en varios meses esta semana ante malas noticias económicas, y con los inversores cada vez más nerviosos al aproximarse la época de resultados trimestrales.
El DJIA, principal indicador de Wall Street, cedió 3.44% esta semana para terminar en 9,313.08 puntos el viernes por la noche, su mayor baja desde la semana del 24 al 28 de marzo.
Mientras, el índice compuesto del Nasdaq bajó 5.96% a 1,792.07 puntos el viernes por la noche, su mayor caída desde la semana del 22 al 26 de abril de 2002.
El índice Standar and Poor’s 500, más representativo de la tendencia general, bajó 3.81% a 996.85 puntos.
En el mercado de bonos, el rendimiento de la obligación del Tesoro a 10 años bajó a 4,023% contra 4,162% del viernes anterior, y el de la obligación del Tesoro a 30 años a 4,951% contra 5,062%. El rendimiento de las obligaciones evoluciona en sentido inverso a su precio.
“Las acciones estuvieron bajo presión toda la semana (...), pero el mercado necesitaba una pausa y es necesario que se tome un tiempo para hacerlo”, comentó Larry Wachtel, principal estratega bursátil de Prudential Securities.
La próxima semana “la bolsa debería permanecer inestable y lenta”, consideró Peter Cardillo, principal estratega bursátil de Global Partners Securities.
“El mercado está nervioso e inestable en momentos en que el fin del trimestre se aproxima y cuando los resultados serán publicados próximamente”, explicó.
La semana fue marcada por la sorpresiva decisión de la OPEP de bajar en 900,000 barriles diarios su producción en noviembre, siendo que se esperaba que las cuotas fueran mantenidas.
La decisión provocó una disparada de los precios del petróleo, que saltaron 1.11 dólares el miércoles, bajando los índices bursátiles ya que los inversores temen que las cifras pesen sobre la recuperación económica.
Entre otras malas noticias, los pedidos de bienes duraderos en Estados Unidos bajaron en agosto por primera vez desde abril, y en setiembre el índice de confianza de los consumidores bajó más de lo que los analistas preveían.