Las bolsas europeas mostraron esta semana una tendencia dispar y los principales mercados del Viejo Continente se debatieron entre nuevas cuotas máximas anuales y recogidas de ganancias de los accionistas.
Por ejemplo, los parqués de Fráncfort y París alcanzaron sus marcas más altas desde el verano de 2001, con 5, 727 y 5, 012 puntos, respectivamente, mientras que el madrileño Ibex-35 anotó, con 11, 200 puntos, el mismo nivel que en 2000.
Las ganancias más fuertes de la semana correspondieron a este índice español, que mejoró un 1.38%, hasta los 11, 175.80 puntos. El DAX 30 de Fráncfort también obtuvo un saldo semanal positivo.