El déficit de presupuesto de Argentina está sufriendo el mayor aumento en por lo menos una década, en tanto crece el gasto público, debilitando la confianza en las perspectivas de crecimiento económico y reduciendo la demanda de bonos de más largo plazo.
Argentina registró un déficit de 619 millones de dólares en enero y febrero, el más alto desde 2000, luego de que el mes pasado el gasto diera un salto del 34% interanual, en tanto que los ingresos se incrementaron un 30%.
La brecha pasará de una estimación del 1.8% del producto interno bruto el año pasado a alrededor de 3% este año, según detalló Juan Pablo Fuentes, economista de Moody’s Analytics en West Chester, Pensilvania.
Está creciendo la demanda de deuda con vencimiento a un año o menos y decae la de bonos de más largo plazo en tanto se profundiza la preocupación de que el Gobierno argentino pierda la capacidad de impulsar un crecimiento económico más lento en los próximos años por el aumento del gasto, explicó Fuentes.
Este cambio en la demanda ayer amplió la brecha de rendimiento entre la deuda con vencimiento el año próximo y los bonos con vencimiento en 2033 a un récord de 488 puntos básicos, o 4.88 puntos porcentuales.
“Las perspectivas se presentan sombrías para el Gobierno porque el aumento del déficit es especialmente complicado para la Argentina, que no tiene fuentes externas de financiamiento”, apuntó Fuentes en una entrevista telefónica.
“Esto los obliga a reducir el gasto, la principal fuente de crecimiento económico, de modo que el riesgo de la deuda a más largo plazo aumenta y la demanda va a bonos de más corto plazo”.
Mercados de crédito.
Argentina no recurre a los mercados mundiales de crédito a causa de que incumplió con el pago de $95 mil millones de bonos en el año 2001
. Los bonos del país son los terceros más riesgosos de los grandes mercados emergentes cuya evolución sigue JP Morgan Chase Co., dado que los inversores exigen un rendimiento adicional de 779 puntos básicos para comprar bonos del Gobierno argentino en lugar de bonos del Tesoro de los Estados Unidos.