El Gobierno brasileño aumentará en un 12%, hasta los $40.400 millones las inversiones dedicadas a la agricultura y ganadería en la cosecha 2008-2009, informaron ayer fuentes oficiales.
El anuncio fue realizado por el ministro de Agricultura, Reinhold Stephanes, que definió ayer esta cifra con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en una reunión celebrada en el palacio presidencial de Planalto en Brasilia, según informó la estatal agencia Brasil. Stephanes dijo que en los 40 años en los que ha trabajado en diferentes cargos en la capital federal "nunca" vio un consenso "como ahora" entre todos los entes del Gobierno para fomentar las inversiones en el sector agropecuario. Las inversiones en el sector serán detalladas el próximo 2 de julio durante la presentación del plan agrícola y ganadero de 2008-2009.
Según adelantó el ministro, las medidas incluirán la creación de un programa para la recuperación de pastos en las áreas degradadas, con una línea de crédito con tipos de interés similares a la inflación.
Los planes agropecuarios anuales incluyen instrumentos de apoyo a la comercialización, créditos a los pequeños productores y medidas para la reducción de riesgos por causa del clima.
Brasil es una de las mayores potencias agrícolas y ganaderas del mundo.
Según estudios del sector, la agricultura y la ganadería aportaron el 25,11 por ciento del producto interior bruto de Brasil en 2007, cerca de 390.000 millones de dólares.
El gigante suramericano también es uno de los primeros exportadores de productos como soja, carnes bovinas, de pollo y cerdo, café, frutas tropicales, zumo de naranja, azúcar y etanol derivado de la caña de azúcar.
Las exportaciones de productos agrícolas de Brasil ascendieron a la cifra récord de 27.200 millones de dólares en los cinco primeros meses de 2008, a pesar del aumento de los precios a escala global y de la constante revalorización del real frente al dólar en este período.