Brasil debe aumentar la inversión, controlar el déficit fiscal y negociar con más agresividad los acuerdos comerciales para fortalecer su economía, recomendaron ayer analistas económicos estadounidenses y brasileños.
"La presidenta Dilma Rousseff debe hacer que la gente se sienta satisfecha con un crecimiento interno de 3.5% o 4% este año y el próximo, en lugar del 5% proyectado por el ministerio de Finanzas, de allí dependerá el éxito de su gobierno", dijo Albert Fishlow, profesor emérito de las universidades de Columbia y California.
Varios expertos analizaron la economía del gigante suramericano en el foro "Brasil bajo la administración de Dilma Rousseff: Desarrollo económico y perspectivas", organizado por el Centro de Política Hemisférica de la Universidad de Miami.
A pesar de que Brasil es la octava economía mundial, Fishlow destacó que el país debería invertir más del "18.7%, cifra que inyectó en 2010, de acuerdo al PIB".
En comparación con otros mercados, Brasil está rezagado en cuanto a inversiones. China invierte 45%, la India 38%, Perú 24% y Chile 23%, según Fishlow.
Agregó que el Estado brasileño debe ahorrar en gastos y de esa manera hacer frente a las inversiones en infraestructura inmediatas para "cubrir las demandas de eventos como la Copa Mundial y las Olimpiadas".
En cuanto al comercio exterior, debe reducir las tarifas de protección a sus productos manufacturados de exportación, que son más elevados que el promedio internacional, sugirió Mauricio Mesquita Moreira, economista principal del sector de integración y comercio del Banco Interamericano de Desarrollo.
Mesquita indicó que debido a ello, Brasil parece estar rezagado en aumentar la presencia de sus productos en el mercado de Estados Unidos.
El analista dijo también que el país suramericano debe ser más agresivo en el sector comercial impulsando negociaciones bilaterales en lugar de hacerlas en bloque con el Mercosur.
"Debería negociar más duro con respecto a sus manufacturas, la empresa de aviones Embraer no consigue colocar aeronaves en China porque este país obliga a tener un negocio con una empresa china estatal. Eso es una barrera prohibida por la Organización Mundial de Comercio (OMC) y no veo al gobierno quejándose de eso", señaló.
No obstante, Brasil alcanzó un superávit de $3,173 millones en su balanza comercial en el primer trimestre del año, más del doble que el mismo período del año anterior, informaron autoridades del gobierno.