Modelo
- Arabia Saudí, a pesar de estar “asentada sobre petróleo”,
- invertirá “como nunca antes” en energía eólica.
- Mientras, la biomasa de la caña de
- azúcar es un recurso desperdiciado en el mayor productor mundial, Brasil. El bagazo de esta es considerado como “basura”.
Brasil debe sustituir las fuentes fósiles que predominan en su matriz energética, un debate polémico por su impacto directo en los cambios ambientales y climáticos, afirmaron a Efe especialistas del sector.
El coordinador del Programa de Cambio Climático y Energía de la organización ecologista WWF-Brasil, Carlos Rittl, consideró que frente a un escenario de calentamiento global, “cada vez más próximo”, es un “deber” de los Gobiernos invertir “mucho más en fuentes renovables” de energía.
Rittl recordó que el 70% de la matriz energética brasileña tiene base fósil, con un coste aproximado de 700,000 millones de reales (unos 350,000 millones de dólares) hasta 2020.
“Es necesaria una mirada estratégica para soluciones de tecnología limpia y en eso Brasil está quedándose atrás”, dijo.
El asunto está en la agenda de los Gobiernos de los países emergentes y, recientemente, fue discutido en las reuniones del Panel Intergubernamental sobre Cambios Climáticas (IPCC) que terminó su quinto informe en septiembre pasado en Estocolmo.
Los 195 países que participaron en esos debates insistieron en la necesidad de “acciones inmediatas”, prácticamente la misma conclusión a la que se llegó hace más de 20 años en la cumbre mundial Eco 92, celebrada en Río de Janeiro.
En el informe de septiembre, vuelve a citarse como uno de los impactos más graves para el cambio climático la utilización de combustibles fósiles y se propone como solución el uso de fuentes renovables que surgen de la propia naturaleza, como el sol, el viento, los mares, las lluvias y los aceites vegetales.
Brasil mantiene un potencial en la inversión de energía renovable que no ha sido explorado prioritariamente.