Una misión brasileña inicia hoy negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en busca de un nuevo acuerdo que permita devolver la confianza en su economía, precedida por palabras de apoyo del gobierno de EU.
"Estados Unidos seguirá apoyando la asistencia financiera internacional para Brasil", indicó ayer Ari Fleischer, portavoz de la Casa Blanca, quien salió al paso de unas polémicas declaraciones del secretario del Tesoro, Paul O"Neill, que molestaron a Brasil.
La delegación brasileña está encabezada por Amaury Bier, "número dos" en el Ministerio de Hacienda, e integrada además por Ilan Goldfajn, director de Política Económica del Banco Central.
Se espera que las negociaciones duren varios días y que la misión brasileña se entreviste con el director gerente del FMI, Horst Koehler, aunque la mayor parte de las reuniones las mantendría con el personal técnico del Fondo.
El Fondo Monetario sólo ha señalado que espera que las conversaciones sean "productivas" y no ha hecho comentarios sobre lo que podría acordarse con esa misión, que viaja a Washington tras una reciente visita a Brasilia de la "número dos" del FMI, Anne Krueger.
El viaje de la delegación brasileña se produce cuando aún "colean" en su país, al igual que en Argentina y Uruguay, los ecos de unas polémicas declaraciones del secretario del Tesoro, Paul O"Neill, en las que insinuaba que el dinero del FMI puede haber acabado en bancos suizos.
Sobre Argentina, Brasil y Uruguay, O"Neill indicó el domingo que "deben poner en práctica políticas económicas que aseguren que, cuando llegue la asistencia, produzca algo bueno y no simplemente se marche del país hacia cuentas de bancos suizos".
En un intento de limar asperezas, el portavoz de la Casa Blanca expresó su confianza en el actual equipo económico de Brasil y defendió el uso "efectivo" que ese gobierno ha dado a la ayuda internacional.
Las declaraciones del secretario del Tesoro habían causado una dura respuesta de los gobiernos de Brasil y Argentina, donde O"Neill tiene previsto viajar entre los días 5 y 7 de agosto.
No obstante, la delegación brasileña no tiene previsto reunirse con responsables del Departamento del Tesoro, pues su carácter es más bien técnico.
"El FMI aplaude la determinación de las autoridades brasileñas de enviar un equipo a Washington y esperamos mantener discusiones productivas con sus integrantes", dijo esa institución el lunes en su única declaración sobre el particular.
El programa por 15,000 millones de dólares vigente con Brasil concluye a finales de este año y, aunque en un primer momento el gobierno había señalado que no negociaría su continuidad ante la cercanía de las elecciones de octubre, parece inclinarse por un acuerdo de transición debido a la actual crisis económica.
El ministro de Hacienda, Pedro Malán, se ha mostrado convencido de que Brasil alcanzará en breve un entendimiento con el FMI.