Brasil perdió en los últimos diez años un tercio de sus instituciones financieras al cerrar sus puertas 82 bancos de los 246 que funcionaban en 1994.
La información fue revelada a través de un informe del sector, publicado ayer por el diario "Folha de Sao Paulo".
La Federación Brasileña de Bancos (Febraban), autora del estudio, explica el fenómeno como resultado de la estabilización económica que comenzó a sentirse en julio de 1994 con el Plan Real.
El estudio, también identificó la nula eficiencia de muchas entidades de crédito, de la ola de fusiones e incorporaciones y de la salida de algunos grupos extranjeros.
Hasta el año pasado, Febraban tenía registradas 164 instituciones de crédito y en opinión de expertos en los próximos cinco años por lo menos veinte más cerrarán sus puertas.
Los diez mayores bancos, que en 2002 concentraban el 67.2% de los activos, un año después aumentaron su participación al 74.5%, subraya el estudio.
Entre los tres mayores bancos, este incremento pasó del 38.2 al 47.3 % en el mismo periodo. En relación con el total del crédito, los diez principales bancos elevaron su participación del 65 al 76% de 2002 a 2003, y los tres bancos más sólidos pasaron del 35 al 45 %.