Los emigrantes brasileños envían a su país 2,600 millones de dólares por año, divulgó ayer el diario Folha de Sao Paulo en base a datos del Banco Central y del Ministerio de Industria y Comercio.
En 2002 Brasil recibió 2,626 millones de dólares de sus emigrantes, principalmente de los radicados en Estados Unidos y Japón, principales destinos de los brasileños que dejaron el país, junto con Paraguay.
Sólo dos productos de exportación brasileños lograron una cifra tan elevada de ingresos en 2002: mineral de hierro (3,049 millones de dólares) y soja (3,031 millones). El tercer producto de exportación, los aviones, alcanzaron 2,335 millones de dólares.
Los emigrantes envían dinero a Brasil para ayudar a familiares, y también “muchos se compran una casa mientras trabajan fuera”, indica la investigadora del Núcleo de Estudios de la Población de la Universidad de Campinas Teresa Sales.