P etróleo Brasileiro SA, la compañía petrolera brasileña controlada por el estado, importará el primer gas natural licuado del país en julio para satisfacer su creciente demanda de energía.
El barco carguero de GNL Golar Spirit zarpará el 31 de mayo desde Singapur rumbo a Pecem, un puerto del nordeste brasileño, dijo ayer en Londres Marcio Bastos Demori, ejecutivo de Petrobras responsable de las compras de GNL.
Brasil sigue los pasos de Argentina como el segundo país de América Latina que este año empieza a importar GNL, un gas superenfriado hasta licuarlo para su transporte por vía marítima. La mayor economía latinoamericana creció 5,4% en 2007, el más rápido ritmo en tres años, acrecentando el consumo de energía.
"Hay en Brasil un fuerte crecimiento de la demanda de energía", dijo Frank Harris, jefe de GNL global en Wood Mackenzie Consultants Ltd., con sede en Edimburgo.
Brasil depende de plantas hidroeléctricas para la mayor parte de la generación de energía e importará GNL en la temporada seca, agregó .
Brasil y Argentina han aprovechado tecnología que usa equipo embarcado para convertir el combustible nuevamente en gas, eliminado la necesidad de terminales de regasificación en tierra firme que suelen costar más de $300 millones.
La tecnología permite bombear el gas directamente a la red de gasoductos del país.
Petrobras ha contratado el Golar Spirit y el Golar Winter para fletamento por un período de 10 años a Golar LNG Ltd., una compañía controlada por el multimillonario naviero noruego John Fredriksen. Ambos buques cisterna serán provistos de unidades de regasificación.