El ministro brasileño de Economía, Pedro Malán, garantizó ayer que el país cuenta con "todo el apoyo internacional que necesite" para protegerse de crisis económicas externas. En una intervención ante la Asociación de Bancos en Rio de Janeiro, Malán subrayó que Brasil no negocia con instituciones financieras como el Fondo Monetario Internacional (FMI) interpretando el papel del típico "pariente pobre o eterno deudor", sino de igual a igual.
Los expertos económicos brasileños tienen capacidad y negocian con la seguridad y satisfacción de haber cumplido durante 12 trimestres consecutivos sus objetivos fiscales, añadió el ministro.
Con estas palabras, el responsable brasileño se refería a la posible prorrogación del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), firmado a finales de 1998 por valor de 41,500 millones de dólares. Según Malán, las instituciones financieras internacionales reconocen que Brasil cambió mucho desde 1994, cuando Fernando Henrique Cardoso fue elegido presidente por primera vez.