Madrid. El director general de Ganadería del Ministerio de Agricultura, Carlos Escribano, ha informado de que Holanda y Japón han cerrado temporalmente las fronteras a todo el ganado porcino procedente de España, como medida preventiva ante el brote de peste porcina clásica aparecido en una granja de Soses (Lleida).
La suspensión de las exportaciones afecta tanto al ganado vivo como a sus derivados (como los embutidos). No obstante, el Ministerio de Agricultura espera que se levante pronto esta suspensión, dado que las medidas preventivas activadas ante el brote están funcionan de forma bastante efectiva.
Por otra parte, el director general de Ganadería ha anunciado que en los próximos días se conocerá el origen del foco de peste porcina clásica detectado en una granja de Soses (Lérida), una vez practicados todos los análisis seriológicos de la cabaña infectada.
Escribano se ha reunido hoy en Madrid con el Comité de Seguimiento de Porcino, formado por las organizaciones agrarias y cooperativas y las asociaciones sectoriales, para analizar las medidas adoptadas en Cataluña y las repercusiones comerciales que conllevarán los cierres de fronteras decretados, hasta ahora, por Holanda y Japón.
ORIGEN DEL BROTE
Según Escribano, hay que esperar a que finalice el periodo de incubación de la enfermedad, entre 12 y 15 días, para saber si hay un sólo foco y ha señalado que se procederá de inmediato al sacrificio de los cerdos ubicados en un kilómetro alrededor de la granja (150 reproductoras y 6.700 animales de cebo, además de los 2.053 ya sacrificados).
El responsable de Agricultura ha informado también de que, al igual que en el caso de la fiebre aftosa, las Comunidades Autónomas están procediendo a localizar todas las partidas de porcino enviadas a su territorio desde Cataluña para inmovilizarlas y analizarlas.
Los miembros del Comité coincidieron en señalar que es necesario el máximo rigor en las medidas para impedir la propagación de la fiebre aftosa y expresaron su confianza en que se trate de un foco aislado y único.
SACRIFICIO DE 9.000 CERDOS
Por su parte, el consejero de Agricultura de la Generalitat, Josep Grau, ha afirmado que en las próximas horas se empezarán a sacrificar 9.000 cerdos de la zona de protección en un plazo de tiempo que durará unos tres días.
Grau subrayó que se está actuando "con mucha contundencia" y pidió comprensión porque hasta ayer no pudieron tomarse todas las medidas necesarias porque todavía no se había hecho público el dictamen del comité veterinario europeo.
La Comisión Europea decidió ayer prohibir las exportaciones de cerdos vivos y de esperma de porcino de Cataluña, al confirmarse el brote de Peste Porcina Clásica. Josep Grau reconoció, sin embargo, que sacrificar 9.000 animales no es una tarea "fácil" y explicó que el departamento de Medio Ambiente está estudiando la capa freática de la zona para ver dónde se pueden hacer los enterramientos.