La Comisión Europea decidió ayer iniciar oficialmente un procedimiento contra Chile ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por las restricciones que impone en sus puertos a los barcos españoles que faenan en el Pacífico Sur el pez espada.
Si a finales de mayo no se ha resuelto el contencioso a través del sistema de consultas, Bruselas solicitará a Ginebra la constitución de un comité que ponga fin al litigio y acabe con las barreras comerciales que violan las reglas internacionales.
Chile aplica desde 1991 restricciones portuarias a la flota pesquera española que opera en el Pacífico -entre ocho y 12 buques factoría dedicados a la pesca del atún según la temporada- que impiden el desembarco de capturas y su transferencia a otras embarcaciones.